Blas Ogáyar analiza los desafíos que tiene por delante este pequeño municipio de Sierra Mágina

Analizando la evolución demográfica del municipio de Albanchez de Mágina es evidente  que se  se ha producido una reducción elevada de la población a lo largo del siglo XX y principios del XXI ya que se ha pasado de una población de   2175 habitantes en el año 1980   a tener en el año 2021 una población de 1027 habitantes. Es decir una reducción del 50% en 40 años. El problema es que la curva de tendencia tiene una pendiente negativa y provocará una disminución mayor en caso de que no se actue de forma rápida. Todo ello acrecentado con el envejecimiento de la población, ya que la edad media de edad supera los 60 años.

Existen múltiples causas que provocan este efecto, aunque la  principal está relacionada con un aspecto económico ya que el  único motor de la economía es  el monocultivo del olivar  que predomina en todo el territorio, caracterizado por ser de olivar tradicional, localizado en elevadas pendientes, con accesos limitados y costes elevados que encarecen su rentabilidad, además de una reducida superficie de cultivo  (aproximadamente ¾ partes corresponde a sierra y ¼ a tierra de labor del término municipal).  Pero existen otros condicionantes , tales como falta de servicios públicos, reducida actividad cultural, aislamiento terrestre y digital, insuficiente sistema de dependencia.

Debido a la particular orografía del terreno del municipio existen unas deficientes comunicaciones terrestres (ya que  la única carretera existente es terminal y no permite el paso de vehículos de gran tamaño para comunicar con pueblos limítrofes), esto ha provocado un aislamiento generacional que ha dado lugar a que no existan iniciativas industriales que compensen el déficit generado por el cultivo del olivar. Además no existe ningún acceso desde el municipio hasta la sierra del Parque Natural de Sierra Mágina.

Pero este aislamiento que parece ser un hándicap, sin embargo es el principal valor añadido que tiene el municipio, ya que ha dado lugar a la preservación de un entorno único y un patrimonio inmaterial excepcional: gastronómico, cultural, social.

Para parar la sangría demográfica es necesario fijar población al territorio, para ello se debe trabajar en varios frentes. En primer lugar generar  actividad económica. Es necesario buscar actividades alternativas al cultivo del olivar y el turismo puede y debe ser el motor de desarrollo.  Se ha realizado un esfuerzo por parte de las Administraciones Públicas para desplegar un turismo de naturaleza mediante la implantación de senderos señalizados, actividades deportivas de alto nivel (Celebración del campeonato de España del km vertical), visitas guiadas, etc.Es de vital importancia buscar recursos en el entorno procurando que exista una cultura de emprendimiento entre los jóvenes, incentivando  el aprovechamiento de los recursos naturales mediante  actividades de aventura: escalada, espeleología, cicloturismo, montañismo, tirolesas, rapel, vías ferratas, parapente. Toda estas actividades se pueden desarrollar en el entorno de Albanchez de Mágina. Por ello se debería de crear una  empresa que canalice y promueva dichas actividades.

Además hay  que buscar actividades turísticas complementarias como puede aprovechar  la  excepcional calidad del cielo nocturno en Sierra Mágina. Al igual que han realizado otras comarcas de Andalucía debería acreditarse con la certificación StartLight, que dentro de sus principales objetivos son la protección del cielo nocturno, la difusión cultural de la astronomía y el desarrollo económico sostenible local a través del astroturismo.  Esto llevaría consigo una gran cantidad de actividades y por tanto movilidad turística. Tal y como se ha puesto de manifiesto en el curso de verano impartido por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en agosto de 2021 en el municipio.

Alanchez de Mágina ha reducido su población en un 50% en los últimos 40 años.

Dentro de los recursos del parque están todos los relacionados con el sistema agroalimentario como pude ser la apicultura, desarrollo de sistema relacionados con la producción micológica (sobre todo producción de trufa), conservas ecológicas. Para todo ello sería necesaria una formación previa y una concienciación de la viabilidad del proyecto. Además, sería interesante la posibilidad de comercializar los productos propios del municipio: panadería, confitería, aceite y derivados, comida endógena utilizando los sistemas de distribución e Internet.

En segundo lugar, provisionar alojamiento. A nivel de alojamientos turísticos Albanchez de Mágina  cuenta con un hotel, hostal rural  y varias casas rurales que pueden cubrir la demanda. Sin embargo, el 50% de las viviendas están desocupadas, por lo que sería interesante un programa de adquisición de vivienda por la administración pública para cesión mediante un sistema de alquiler con opción a compra a personas jóvenes demandantes. Igualmente se podrá ofrecer este tipo de vivienda a posibles habitantes extranjeros que quisieran instalarse.

En tercer lugar y como elemento básico es necesario tener una infraestructura del siglo XXI que permita la comunicación rápida y fluida. Está previsto en fecha próxima iniciar las obras de la vía que comunica con la población de Jimena, esto llevará consigo una reducción de tiempo de acceso a una autovía e incremento de seguridad. Además, se está instalando un sistema de fibra óptica con una elevada velocidad de acceso a Internet, algo básico para estar conectado al mundo exterior y que posibilita la capacidad de realizar teletrabajo.

Y por último es necesario cubrir los servicios básicos: incrementar la oferta cultural, desarrollar un sistema de protección a los mayores mediante centros de día/residencia, aumentar la presencia del sistema nacional de salud en el municipio.

Pero todo ello no sería posible sin que los propios habitantes de Albanchez de Mágina se crean que es posible vivir en un lugar privilegiado, con un entorno medioambiental excepcional, con un patrimonio cultural que hay que defender y  con una calidad de vida mejor que en una gran ciudad.