La cooperativa Art Diversia crece en Jaén como plataforma y escaparate para la diversidad desde la innovación y la transformación social
La filosofía de trabajo, y también de vida, que inspira a los miembros de la cooperativa Art Diversia de Jaén es que el arte es una poderosa herramienta para la transformación social de los territorios. Así fue cómo hace siete años pusieron en marcha este proyecto impulsado por un equipo interdisciplinar comprometido con el arte, la cultura, la educación y la diversidad social a través de la prestación de servicios en arte inclusivo de formación, sensibilización, producción, promoción, distribución, representación, consultoría y gestión cultural a entidades públicas y privadas. De alguna manera, se autodenominan como ambulantes del arte y las emociones.
“Aunamos sinergias para crear espacios inclusivos entre los diferentes ámbitos y apostando por las zonas rurales. Creer para crear es la frase que nos define y facilita no ponernos límites, haciendo posible que vayamos más allá, porque nos entusiasman los nuevos retos y eso, sin duda, nos hace innovar día tras día”, afirma, convencido, Juan Ramón Fernández Puñal, que capitanea el barco al que se han subido este grupo de emprendedores que tiene su sede en Torredelcampo.
Una decena de profesionales del ámbito de la psicología, pedagogía, integración social o expertos/as en artes plásticas y escénicas vieron que había un importante nicho de mercado en un proyecto común cuyo objetivo era acercar el arte contemporáneo y la interacción social y emocional a personas con y sin diversidad funcional de las zonas rurales de Jaén. Hoy, siete años después ya facturan más de medio millón de euros y la originalidad del proyecto les ha llevado a crecer exponencialmente en estos tres últimos años, incrementando la demanda de servicios hasta en un 70%. Sus clientes principales son ayuntamientos, y diputaciones junto a centros educativos y entidades sociales de la comunidad andaluza.
Esta cooperativa surge de la transformación de una ONG de atención a la discapacidad. De allí proceden Noelia Blanca, psicopedagoga y técnica de inclusión social; Eva Domingo, directora y coreógrafa de la Escuela Municipal de danza de Torredelcampo; o el artista multidisciplinar Juan Ramón Fernández, conocido artísticamente como Puñal, que antes de regresar a su tierra llevó a cabo distintos proyectos de este tipo en Estados Unidos, Canadá y en otros países de Sudamérica.
“El valor de nuestro equipo de trabajo es su cohesión y flexibilidad, que tiene muy claro que el centro de cada una de nuestras acciones son las personas y su bienestar social y emocional”, expone el presidente de esta cooperativa servicios a las entidades que trabajan con colectivos de mujeres, infancia y juventud, mayores, discapacidad, inmigrantes y otros sectores con dificultades de inclusión cultural, social o desarraigo.
Estos cooperativistas emplean una metodología inclusiva propia para descubrir los talentos y las potencialidades de las personas desde una atención integral. “Entendiendo siempre que teníamos que desplazarnos a aquellos espacios rurales que no tenían esta oportunidad, convirtiéndonos, como nos gusta llamarnos, en ambulantes del arte y de las emociones”, precisa Puñal.
Los proyectos de Art Diversia llegan cada año a más de 12.000 personas (en su mayor parte alumnos de centros educativos), pero la cooperativa tiene en marcha ya su proceso de internacionalización. Ya desarrolla varias iniciativas de transferencia de conocimiento en Italia y prepara su expansión en Iberoamérica y África.
En los últimos tiempos la apuesta de estos emprendedores se ha centrado en la gestión cultural con una nueva oferta en el mercado actual que abre sus puertas a las familias, al aprendizaje y el arte intergeneracional. “Apostamos por las tradiciones, la recuperación de la memoria histórica, sus personajes, los oficios artesanales, e innumerables valores de patrimonio cultural a través de la conexión con los nuevos lenguajes artísticos, las herramientas y escenarios digitales que se presentan actualmente en estos tiempos de cambio y crecimiento permanente”, subraya Juan Ramón Fernández. Y añade: “A lo largo de los años que llevamos trabajando en el mundo del arte inclusivo y desde nuestro compromiso con la forma de entender la cultura y sus equipamientos, hemos repensado los resultados de nuestros procesos de mediación cultural como espacios de fomento de una ciudadanía crítica y consecuentemente, de la mejora social del entorno”.
De cara al futuro más inmediato, los miembros de esta cooperativa social redoblan su apuesta para lograr la inclusión real. “Entendemos que es muy importante seguir generando sinergias con otras entidades, colectivos y foros sociales y culturales con los que vamos sumando lazos en pro de un cambio real y en una búsqueda de la justicia social”, subraya Puñal. En su opinión, se trata de un proyecto innovador “en cada uno de los espacios en los que compartimos nuestra experiencia y nuestras herramientas, donde se valora lo novedoso, lo diferenciador del mismo y sobre todo cómo a través del arte podemos atender una demanda emergente”.
Pese a su aún corta andadura, Art Diversia ha logrado ya importantes reconocimientos, como los Premios Emprende e Innova, el Premio a la Transformación Social y Calidad Educativa, el Premio al Cooperativismo de la Federación Andaluza de Cooperativas, Faecta, o el Foro de Emprendedores Lince de la Diputación de Jaén.
“Aún queda mucho trabajo por hacer en cuestiones de accesibilidad y de participación activa de los colectivos que enfrentan barreras, Art Diversia se ha convertido en una plataforma que poco a poco se está convirtiendo en un escaparate para la diversidad”, concluye el presidente de esta cooperativa.
