El artista plástico multidisciplinar Luis Emilio Vallejo Delgado convierte los espacios públicos de Porcuna en un museo al aire libre

Dr. D. Luis Emilio Vallejo Delgado. Artista plástico multidisciplinar.

De Res Públicaen el llamado Arte Urbano engloba una serie de acciones creativas que inciden directamente en la ciudadanía, por ser creaciones que viven y dialogan diariamente con el grupo social. El arte así concebido se comporta como agente social y cultural de primer grado.

En Porcuna, desde 1992, he venido desarrollando un proyecto artístico de carácter público, que incide precisamente y tiene como objetivo la educación a través del arte público. Los espacios así elegidos durante estos 34 años han tenido la determinación de acoger mensajes sociales, culturales y de identidad para la ciudad de Porcuna. Cada proyecto ha tenido como objetivo la certeza de que estas creaciones incentivarían a la población y elevarían sus inquietudes y calidad de vida.

Los temas siempre han sido desde un principio patrimoniales: la cultura ibera, el paisaje cultural olivarero, las creencias religiosas, los festejos deportivos, institucionales, etc. La sociedad, sin apenas darse cuenta, ha ido integrando en mayor o menor medida estas obras a su vida cotidiana.

Por primera vez la ciudad se ha ido llenando de Arte Urbano. Precisamente en la actualidad muchas otras poblaciones están desarrollando Arte Urbano por estas mismas causas, además del prestigio de tener obras de artistas consagrados: La Ciudad como Museo. Sacar el Museo fuera del Museo. Arte Público.

Porque para los creadores urbanos, no hay mejor opción que un arte social, de todos. De nada sirve un cuadro sobre un sofá en una casa particular, o una escultura en el patio de una mansión, etc.

El activismo artístico está en un arte social, ese aspecto por el que tanto se está luchando desde la pintura mural urbana: reclamar espacios sociales para que la ciudadanía se exprese y accedan también todos al arte como práctica cotidiana a través de proyectos municipales.

En Porcuna se ha recorrido un ciclo muy necesario y, además, pionero en el ámbito provincial. La cultura, el diseño de proyectos de patrimonio cultural, la recuperación de la arqueología urbana, han ido paralelos a la exposición de imágenes sociales que reclamaban esa misma presencia coordinada con otras acciones como han sido las publicaciones de trípticos, folletos y libros: qué mejor testimonio que un díptico con palabras e imágenes, o un libro siempre dispuesto a contarnos algo de nosotros mismos.

Hemos recorrido un camino sin descanso. Hemos conseguido el halo invisible de vivir la cultura, la creación, el día a día de la dirección y gestión de proyectos que siembren de sonetos el alba de una tierra ahora más privilegiada que nunca. La obra, su propiedad intelectual, debe quedar y ser mimada.

Y ha sido todo un honor. Hasta siempre.