La agricultura biodinámica gana peso en las sierras de Córdoba y Jaén y favorece el auge del sector dermocosmético, cada vez con más consumidores

Olivares con tres siglos de historia se abren paso en la cordobesa sierra de Los Pedroches entre manchas de jaras, madroños, brezos, quercíneas, coníferas y un sinfín de plantas típicas de la media montaña del sur de Europa. Todo ello conforma un mosaico paisajístico con una enorme biodiversidad donde las fincas de olivar se alternan con la dehesa y atractivos bosques de ribera poblados de fresnos, almeces, lentiscos, adelfas e incluso enebros.

Este olivar de montaña, con altitudes que oscilan entre los 900 y los 350 metros sobre el nivel del mar, genera un microclima  perfecto para desarrollar la agricultura biodinámica, una forma avanzada de cultivo ecológico que integra prácticas agrícolas con principios de equilibrio natural, uso de preparados vegetales y respeto por los ciclos astronómicos. “Nuestros agricultores siguen los ritmos naturales y astronómicos de la tierra, sin utilizar pesticidas ni fertilizantes químicos”, explica Jesús García-Arévalo, gerente de Olivarera Los Pedroches, de Pozoblanco (Córdoba), una cooperativa que mantiene el legado de una tradición olivarera centenaria.

Aunque la comercialización de aceite de oliva ecológico sigue siendo la principal línea de negocio de la almazara, el millar de socios ha querido ir más allá revolucionando el sector de la cosmética, que cada vez tiene más adeptos en todo el mundo. “Tenemos la ventaja de producir unos aceites excelentes, muy ricos en antioxidantes y polifenoles, que son la materia prima perfecta para la cosmética natural”, ha indicado García-Arévalo sobre este proyecto de cosmética natural que se ha financiado con fondos FEADER de la Unión Europea.

De este modo, en la agrotienda que acaba de abrirse en esta cooperativa podemos encontrar aceite corporal de lodo y lavanda, bálsamo de almendras, de lavanda y sándalo, crema de rosas o leche corporal de bergamota y cydonia elaborados con aceite de oliva virgen extra y que cuenta con la certificación Demeter que reconoce las buenas prácticas de la agricultura biodinámica. Buena parte de esos cosméticos de Los Pedroches llegan ya a los mercados de Alemania y Francia, aunque la cooperativa aspira a que estén también presentes en Estados Unidos, Japón o Corea, adonde también llega el aceite ecológico ‘Olipe’. Este aceite es utilizado por marcas como Dr. Hauschka, uno de los referentes mundiales en cosmética, que valora la pureza, calidad y energía vital que aporta el oro líquido de estas sierras.

El cultivo de los olivares en Los Pedroches, a lo que ahora se une la comercialización de cosméticos, tiene un marcado carácter social en toda esta comarca donde hyas más de 14.000 hectáreas de olivar, muchas de ellas con tres siglos de vida.

WALA/Dr. Hauschka es la empresa alemana que produce cosmética natural certificada y medicina antroposófica con el aceite de oliva ecológico de Olivarera Los Pedroches. “Para nosotros, el abastecimiento responsable es una tradición, y siempre tenemos en cuenta también los impactos sobre el medio ambiente y las personas. No solo valoramos la calidad del aceite, sino que también deseamos conservar el paisaje tradicional de Los Pedroches y apoyar a los pequeños agricultores de la zona. La alta biodiversidad en los olivares, la ausencia de riego y los métodos de cultivo sostenibles son beneficios que apreciamos especialmente y que queremos fomentar”, aseguran desde la empresa alemana que han apoyado la conversión a la agricultura biodinámica con aceite de oliva certificado Demeter de Los Pedroches. “Con la agricultura biodinámica también se intenta dar un impulso sanador a la tierra, lo mismo que queremos hacer con nuestros productos para las personas”, añaden.

Sierra Sur

La elaboración de cosméticos es una práctica que se da en otras serranías andaluzas. Es el caso de Dermoalcalá Cosméticos, en Alcalá la Real, en la Sierra Sur de Jaén, una empresa  formada por mujeres que se ha especializado, a través de métodos de trabajo artesanales, en elaborar productos cosméticos derivados del aceite de oliva virgen extra, combinado con esencias naturales. Entre otros, fabrican jabones 100% naturales, lociones para bebés, cremas, aceites corporales o desodorantes.

O el caso de Say Cosméticos, de Torredelcampo, en la Campiña jiennense, que se apoya en los sabios alquimistas de la antigüedad en sus preparados que se elaboran para la salud y la belleza, siguiendo las más estrictas leyes del respeto por la naturaleza y utilizando materias primas de alta calidad.

Y es que estas empresas también resaltan las propiedades del aceite de oliva virgen extra para los masajes. Entienden que este aceite de oliva aplicado sobre la piel tiene propiedades hidratantes y regenerativas, ayuda también a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y a sintetizar el colágeno, componente esencial para mantener el buen aspecto y la elasticidad de la piel.