El escritor jiennense aterriza esta semana en su tierra para presentar su última novela, «La ciudad de las luces muertas». El viernes en Úbeda, el domingo en Quesada y el lunes, en la Universidad de Jaén

Fotografía: Xavier Torres Bacchetta

El escritor David Uclés (Úbeda, Jaén, 1990) está de gira para presentar su última novela “La ciudad de las luces muertas” (Destino, Premio Nadal 2026) que, a su juicio, es “una carta de amor” a una tierra, Barcelona, “cuya identidad actual ha estado marcada en buena medida por la emigración andaluza”.

La gira le llevará esta semana a su provincia, pues estará este viernes en Úbeda, el domingo en Quesada y el próximo lunes en Jaén, donde participará en un acto organizado por la Universidad de Jaén (UJA) que lleva por título “Un Macondo en Jaén”.

Antes de llegar a su tierra, David Uclés ha conversado con ALMA DE PUEBLOS sobre sus vínculos literarios y sentimentales con la provincia jiennense.

-¿Qué le aporta Jaén en su vida y en su obra?

-Jaén me da el temple tranquilo, eso que es tan preciado como es estar en paz con el silencio, tranquilo en el campo, no estar incómodo con la soledad. Yo la veo una tierra de calma, donde el tiempo va menos acelerado que en las grandes ciudades, y de horizonte donde reposar la vista. Y claro que Jaén está presente en mi obra, me ayuda en mí día a día para escribir. De hecho, “La península de las casas vacías” (que lleva ya 33 ediciones y la última semana seguía en el segundo puesto de los libros más vendidos del país) siempre llevó por título Odisto, como homenaje a mi abuelo Luis, pero a última hora se busco este otro.

-¿De dónde le viene ese carácter?

-El carácter del jiennense no se vanagloria de lo que tiene, en cierta forma es humilde y austero, y eso mi padre me lo inculcó mucho y por eso no me suelo hacer castillos en el aire, suelo vivir de los frutos que voy cosechando pero sin proyectar mucho.

Todo eso te lo da la tierra. Al final acabamos en la tierra, por eso es bueno nacer en ella y vivir en ella, esa expresión de tener los pies en la tierra quien no ha nacido en el campo o cerca de él no la conoce, y puede tener incluso más vértigo al final la vida. Y todo eso me lo ha dado Jaén