El Consejo Económico y Social (CES) de la provincia analiza la situación demográfica de Jaén, que ha perdido 50.000 habitantes desde 2011

El Consejo Económico y Social (CES) de la provincia de Jaén ha celebrado este martes una jornada para analizar los desafíos del Reto Demográfico en la provincia. Manuel Parras, presidente del Consejo Económico y Social (CES) de la provincia de Jaén, ha reconocido que la provincia de Jaén está sufriendo un despoblamiento importante. “Es verdad que se ha contenido, afortunadamente, en los dos últimos años, pero hemos perdido más de 50.000 habitantes desde el año 2011”, ha indicado.

En contraposición con lo que está ocurriendo en España y en otras provincias de Andalucía, en Jaén, junto con el cambio climático, el empleo cualificado y las infraestructuras, el reto demográfico se ha convertido en el cuarto pilar de desarrollo territorial, según ha señalado Parras.

En las jornadas se han analizado los llamados casos de éxito, qué cosas están funcionando en otros lugares y que está ocurriendo en la provincia de Jaén y en muchísimos territorios que  comparten problemas como la baja natalidad, un envejecimiento de la población, incluso saldos migratorios negativos. Casos de éxitos en zonas como la Toscana italiana, en Castilla-La Mancha, Castilla-León o Irlanda,

“Es algo que no solamente ocurre aquí en la provincia de Jaén ocurre, pero no con tanta intensidad como en otras zonas, pero es bueno conocer qué se está haciendo en algunos territorios donde han tenido éxito”, ha afirmado Parras.

Para atraer población a las zonas rurales Parras considera fundamental mantener servicios públicos, centrados en el cuidado de mayores, y también colegios, escuelas infantiles o sanidad para los más jóvenes.  También se ha expuesto el caso de una buena red de transporte público que una muchos territorios y que facilite la movilidad de la ciudadanía. 

En la radiografía de la situación demográfica de Jaén destaca que en los últimos diez años solo han crecido cinco municipios, todos cercanos al área metropolitana de Jaén:  Los Villares, Mengíbar, Martos, Mancha Real y La Guardia de Jaén. Y desde 2011 se han perdido 50.000 habitantes en la provincia, una situación que en los dos últimos años parece que se ha revertido.

En cuanto a las fortalezas, Parras subraya que tenemos una red importante de municipios con más de 10.000 habitantes que se sostienen y resisten a un cambio demográfico. “En realidad, lo que tenemos fundamentalmente son también problemas económicos, la gente se va porque queriendo quedarse aquí no encuentra empleo, se han preparado para un empleo que no se ofrece o no se demanda en la propia provincia”, dice. Por eso cree que estamos un reto que es más que demográfico, un reto económico y territorial: “Una cosa es que la gente quiera irse porque encuentran oportunidades en otros territorios que les dan mejores condiciones,  pero por otro lado el problema es que la gente se tenga que ir. Una cosa es querer y otra es tener que irse, ¿no? Y eso es lo  que tenemos que evitar. Porque igual que hay gente que quiere irse, habrá otra que quiere volver, ¿no? Y esa es la idea”.

En las comarcas más orientales de las sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es, según Parras, “donde tenemos probablemente que hacer mayor hincapié en la lucha contra el reto demográfico.

“Yo creo que estamos ante un problema estructural, pero no en la provincia de Jaén, en general. Los expertos nos dicen que nos tenemos que acostumbrar a cuatro asuntos.  Primero, que vamos a ser menos; segundo, que vamos a ser más viejos y, tercero, que van a ser menos y por eso somos menos”, ha dicho Parras, que ha dado un dato sorprendente y es que España es el quinto país que tiene una tasa de fecundidad más baja después de Hong Kong, Malta, o Corea del Sur.

Parras ve también la inmigración como una oportunidad para el mercado laboral. “Nosotros dependemos mucho de la inmigración para poder tener todos los servicios,  no hace falta más que salir por las calles, sobre todo en las grandes ciudades,  para saber quiénes son los que cuidan a los mayores y quiénes son los que trabajan en las cafeterías. Pues evidentemente la inmigración es un factor relevante para  superar ese reto demográfico”.