La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir insta al desalojo de las cinco familias que viven en el poblado del Guadalmena desde más de 40 años

(Información publicada en la Agencia Efe el 10 de julio 2025)

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha notificado el desahucio a las familias que viven en el poblado del pantano del Guadalmena, en Jaén, algunas de las cuales son moradoras de las viviendas desde hace casi medio siglo.

Los desahucios se justifican al tratarse de casas enclavadas en zona de dominio público “precisando su recuperación posesoria la CHG para la conservación, mantenimiento, explotación y seguridad de la presa de Guadalmena”, según expone la Abogacía del Estado en el escrito donde rechaza el recurso de reposición interpuesto ante el TSJA por Patricia López Belmonte, la primera en recibir la notificación de desalojo de su vivienda.

No obstante, la Sala Contencioso-Administrativo del TSJA ha estimado, en un auto de medidas cautelares, el desalojo que López había recibido para desalojar su casa en el plazo de ocho días al entender que se produciría un perjuicio relevante, al proyectarse la eficacia de la resolución administrativa sobre un inmueble que se afirma está destinado a vivienda”.

“Es una injusticia terrible, no puede ser que nos echen de nuestras casas que llevamos ocupando desde hace más de 40 años, con tres generaciones diferentes”, ha señalado a EFE Alba Guil Villar, hija de uno de los afectados. Su abuelo, Federico, fue de los primeros en llegar al poblado de Guadalmena para trabajar como guarda mayor y encargado de zona del pantano recién construido. También llegó Antonio Serrano, de 73 años, que es otro de los que tiene la amenaza del desahucio.

Los vecinos afectados por los desahucios, una quincena de miembros de cinco familias, admiten que no tienen escrituras de propiedad de sus viviendas, pero sí que alegan que vienen pagando desde  los cánones y servicios de régimen urbanístico al Ayuntamiento de Segura de la Sierra, de donde depende este poblado.

También sostienen que la Administración que se atribuye la condición de titular abandonó las viviendas y la conservación del poblado desde hace muchos años.

“Los vecinos de Guadalmena hemos venido cuidando el entorno natural del poblado ante el abandono y la desidia por parte de la Confederación Hidrográfica”, apunta Alba Guil.

Los vecinos se sienten discriminados al considerar que, mientras quieren desalojarlos a ellos, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sí que está protegiendo las viviendas de la parte alta del poblado, destinadas principalmente a los ingenieros de la CHG. “Nosotros estamos cuidando del poblado y sin embargo la Confederación gasta dinero público en remodelar chalets con todo el confort para gente que no vive aquí habitualmente”, concluye Guil