Christophe Faghel, afincado en Cazorla desde hace más de tres décadas, inaugura la exposición «Autopsia» en el Museo Zabaleta-Miguel Hernández de Quesada

El multifacético artista hispanofrancés Christophe Faghel, conocido como Xtóbal, plantea un diálogo con el pintor Rafael Zabaleta en su exposición “Autopsia”, una reflexión sobre la intimidad más profunda que se ha inaugurado en el Museo Zabaleta-Miguel Hernández de Quesada (Jaén).

Compuesta de 40 obras, entre esculturas, dibujos y pinturas, la muestra recoge todas y cada una de las señas de identidad que jalonan la trayectoria de Xtóbal, donde se derrama toda la paleta de colores y quedan patentes la expresividad y el carácter poliédrico de los personajes en una interpretación del universo que nunca deja indiferente al espectador.

El artista recordó que “cuando llegué de mi Francia urbanita encontré mucho consuelo en los colores, en el dibujo, en esta técnica ‘cloisoné’ del pintor quesadeño; me daba luz y razón sobre mi propio e incipiente trabajo; me aportaba respiro en medio de estos campos demasiado ordenados”.

“Ahora, más de 30 años después, viviendo y trabajando desde Cazorla y con el bisturí bien afilado, me cruzo de nuevo con Rafael Zabaleta con esta autopsia, y adopto para mí mismo, de forma voluntaria, con cierto orgullo, el apelativo de artista de pueblo”, comentó Xtóbal durante la inauguración de la muestra.

“No soy de aquí ni de allí, ni del libidinoso verde oleoso ni del flamenco lúpulo. Toda la gente me vale, todos los paisajes. Todos los planos, todos los volúmenes, todos los cuerpos, toda la materia me valen para ensamblar mis criaturas” comenta Xtóbal en una entrevista imaginaria con Zabaleta que ha recreado el comisario de la muestra, Alfonso González-Calero.  

El comisario de la exposición indica que visitar esta exposición “es toda una experiencia porque la expresión visual se cruza aquí con el pensamiento del que observa, conjugando estas obras, estos personajes, las experiencias buenas y también malas que ha ido acumulando el artista y el propio espectador”.

Y puso como ejemplo la pieza que da nombre a la exposición, ‘Autopsia’, “un espejo en el que vemos nuestro reflejo profundo, diseccionando todas las partes que es Xtóbal y que somos todos nosotros, a modo de un muy particular Frakestein”. 

O ‘Goliat’, “al que podéis observar buscándose a sí mismo en ese espejo imaginario que es el boceto desarrollado por el artista”.

De este modo, Xtóbal se deja llevar en sus piezas “disecando vísceras, aceptando las contradicciones blandas, esquivando las simetrías malolientes, obviando las modas encarnadas y escuchando el latido cual badajo cerebral hasta que el ojo se satisfaga”.

“No somos puros, no somos ibéricos, no somos arios; tan solo somos mezcolanza de fluidos, de soles y espacios, nubes y anticiclones; nostálgicos de lo que pueda ser”, agrega el artista afincado en la Sierra de Cazorla.

 Y es que Xtóbal reconoce que, “a estas alturas del recorrido, sé que padezco escasez de lógica y poco ímpetu en la búsqueda de la perfección; podría cambiar, pero me alejaría de lo humano. Siendo artista me siento menos fuera de lugar. Hasta ahora no he sabido ser otra cosa”.      

Y a la hora de definir la muestra ‘Autopsia’ Xtóbal asegura que “no solo es una búsqueda, una reflexión sobre los interiores, las tripas humanas, sobre la intimidad más profunda, sino también una introspección para avanzar preguntas sobre lo que nos une como seres humanos, como sociedad”.

El artista pluridisciplinar Xtóbal vuelve a exponer en la tierra donde decidió vivir hace más de 32 años, llegado desde su Francia natal. Y lo hace en uno de sus lugares más emblemáticos, quizás en uno de los centros culturales más significativos de la provincia de Jaén: el Museo Zabaleta-Miguel Hernández de Quesada, donde puede visitarse hasta el próximo 30 de enero.