La Fundación que preside Paco Casero pide la paralización cautelar de los desahucios de estas familias, que llevan casi medio siglo conservando el poblado

Los vecinos del poblado de Guadalmena siguen recibiendo muestras de solidaridad tras las órdenes de desahucio que ha empezado a notificar la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) para que abandonen sus viviendas, en las que han estado viviendo casi medio siglo, con tres generaciones distintas, y encima convirtiéndose en los mejores guardianes y conservadores de este poblado que quedó desguarnecido cuando la Confederación abandonó esta zona.

Hoy ha sido la Fundación Savia por el compromiso y los valores la que ha visitado Guadalmena para transmitir todo el apoyo a las familias amenazadas de desahucio. Su presidente, el veterano activista y defensor del medio rural Paco Casero, ha dirigido un escrito al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico pidiendo la paralización de los desalojos.

Casero, que ha estado acompañado del gerente de la Fundación Savia, Antonio Aguilera, ha manifestado lo siguiente:

“Hemos podido compartir un rato con Antonio, Federico y Alba, algunos de los vecinos del poblado de Guadalmena, en el norte de Jaén, amenazados de desahucio tras más de cuarenta años en sus viviendas.

Sin diálogo, ni explicaciones han recibido una orden de abandono de sus casas que tienen que hacer de manera inmediata.

Alertados por ellos mismos, desde Savia hemos remitido escrito al Ministerio solicitando que se tenga en consideración el mínimo respeto a la vida de las personas a las que se pretende dejar en la calle. Solicitamos diálogo y la paralización cautelar del expediente.

Cuando hablamos de despoblamiento, de dignidad de las personas del medio rural, nos referimos a esto. Es inaudito que esta situación siga produciéndose en Andalucía en 2025.

Trabajaremos por la vida digna de estas personas, el diálogo y las soluciones que garanticen los derechos de todos, desde el respeto y la igualdad”.