El alcalde, Pascual Manjón, avanza la pronta recuperación de la Muralla de la Cava que fue golpeada por las fuertes lluvias de invierno
Iznatoraf celebra del 2 al 7 de septiembre su Feria y Fiestas en honor de su patrón, el Santo Cristo de la Vera Cruz.
El alcalde, Pascual Manjón Ruiz, reflexiona en el programa de festejos sobre la necesidad de preservar el excepcional legado patrimonial de esta villa:
“Hay lugares donde el tiempo parece detenerse cuando llega septiembre. No porque los días transcurran más despacio, sino porque la memoria y el sentimiento ocupan el lugar de las prisas. Entonces comprendemos que las fiestas patronales no son únicamente una celebración, son el momento en el que un pueblo se reconoce a sí mismo, vuelve la mirada a sus raíces y renueva el compromiso de conservar aquello que le da sentido y lo distingue.
Iznatoraf, asomada desde hace siglos a la loma que domina los valles del Guadalquivir y del Guadalimar, ha sabido atravesar la historia sin perder su esencia. Cada una de sus piedras, cada rincón de sus calles, cada campana que resuena desde la iglesia y cada mirada dirigida hacia el horizonte hablan de generaciones que nos precedieron y que nos legaron un pueblo del que sentirnos orgullosos. Nosotros no somos propietarios de ese legado; somos simplemente sus custodios, con la responsabilidad de transmitirlo, enriquecido, a quienes vendrán después”.
Gestión
El alcalde torafeño aprovecha el saludo del programa de fiestas para hacer un balance de su gestión al frente del Consistorio:
“Durante estos años hemos trabajado con una idea muy clara: gobernar no consiste únicamente en administrar el presente, sino en preparar el futuro sin olvidar el pasado. Cada decisión adoptada ha tenido como objetivo mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos, preservar nuestro patrimonio y fortalecer las oportunidades de quienes habitan esta tierra.
Así, nuestra plaza se ha embellecido en los últimos meses, con un gran empedrado que mejora la imagen del espacio más importante de nuestro pueblo, el antiguo consultorio médico comienza una nueva etapa gracias a las dos fases de rehabilitación ya ejecutadas y muy pronto abrirá sus puertas como espacio destinado a nuestras asociaciones, auténtico motor de la participación ciudadana y de la vida cultural y social de Iznatoraf.
Hemos actuado sobre las cubiertas y ventanas del antiguo cuartel, mejorando su conservación y eficiencia. También estamos avanzando para devolver a la Muralla de la Cava la fortaleza que las intensas lluvias del pasado invierno le arrebataron. Porque conservar nuestro patrimonio no significa únicamente restaurar edificios; significa proteger nuestra memoria colectiva. Y precisamente en esa memoria se adentran las excavaciones arqueológicas iniciadas en la calle de la Higuera, que continuarán en la calle Castillo. Bajo nuestros pies permanece aún escrita una parte apasionante de la historia de Iznatoraf. Descubrirla, poner en valor y compartirla mediante nuevos espacios y miradores supone abrir una ventana privilegiada hacia nuestro pasado para comprender mejor quiénes somos.
Sin embargo, entre todos los avances alcanzados existe uno que simboliza como pocos el esfuerzo compartido de estos últimos años. En el mes de agosto de 2026 el Ayuntamiento de Iznatoraf ha alcanzado un hito histórico: hemos saldado íntegramente la deuda bancaria municipal. Hace apenas once años, en 2015, la deuda del Ayuntamiento rozaba los 600.000 euros. Hoy, con satisfacción y también con humildad, podemos afirmar que esa deuda es inexistente. Cero euros. No ha sido un camino sencillo. Ha requerido responsabilidad, constancia y una gestión económica rigurosa. Hemos cumplido puntualmente con cada una de nuestras obligaciones financieras y, al mismo tiempo, hemos seguido transformando nuestro pueblo mediante inversiones, mejoras de infraestructuras y nuevos proyectos. Demostrando que la buena administración de los recursos públicos no es incompatible con el progreso, sino precisamente la condición necesaria para hacerlo posible. Este logro no pertenece a un equipo de gobierno. Pertenece a Iznatoraf. Porque unas cuentas saneadas significan un Ayuntamiento más fuerte, más libre y con mayores posibilidades para seguir construyendo el futuro que nuestros vecinos merecen”.

