Gran acogida en la jornada de puertas abiertas de Santo Domingo, donde la Diputación ultima su restauración con una inversión de 3 millones de fondos europeos Next Generation

Medio siglo después de su cierre como iglesia, Jaén ha redescubierto el antiguo convento de Santo Domingo, el Bien de Interés Cultural (BIC) que mejor explica la génesis y la morfología de esta ciudad y que ahora abre como atractivo turístico del casco antiguo jiennense.

“Santo Domingo es un ejemplo híbrido de arquitectura donde los tiempos se funden y narran una historia prolongada que va más allá y que cuenta la complejidad y la riqueza de una ciudad histórica como Jaén”, explica a EFE Juanjo López, del estudio de arquitectura Sol89.

López ha participado en la primera de las jornadas de puertas abiertas organizada por la Diputación de Jaén, que ha llevado a cabo la recuperación de este edificio histórico con una inversión de más de tres millones de euros procedentes de fondos europeos Next Generation.

El antiguo convento de Santo Domingo, que abrirá sus puertas definitivamente la próxima primavera, fue fundado en 1382 sobre los restos de un antiguo palacio morisco que el rey Juan I cedió a los dominicos.

En 1629 adquiere el rango de Universidad de Seglares por bula papal de Urbano VIII, convirtiéndose en la Universidad de Santa Catalina Mártir.

En el siglo XIX, tras la desamortización, pasó a ser Casa de la Beneficencia y posteriormente se convirtió en Hospicio de Hombres desde 1847 hasta 1970. Desde 1989 parte del edificio es la sede del Archivo Histórico Provincial.

“La intervención ha puesto en valor la recuperación de una iglesia gótica que se cimenta sobre los restos de un palacio islámico”, indica  el restaurador Juanjo López. 

Entre los elementos de mayor interés destacan la capilla y el altar gótico donde se pueden apreciar los motivos propios de la arquitectura ojival decorados con motivos policromados que representan el escudo de la orden de los predicadores, la orden dominica, y también reflejan un dragón y el lagarto de Jaén.

Los trabajos llevados a cabo han incidido en la restauración de cúpulas, del fresco fundacional y de los motivos ornamentales de las capillas, así como la recuperación de los antiguos huecos cegados y de la traza de la antigua puerta principal de la iglesia.

También se han llevado a cabo trabajos como el revestimiento de muros interiores y exteriores, la integración de los restos arqueológicos del antiguo palacio almohade descubiertos por el equipo de arqueología de la Universidad de Jaén (UJA), la sustitución del forjado de madera del camarín y la ejecución de los muros de contención de la excavación arqueológica.

Entre las intervenciones pendientes, además de la instalación del suelo radiante, la Diputación está trabajando en el proyecto museográfico, que está dotado con 375.000 euros.

Esta propuesta se articula en torno a tres áreas temáticas centradas en la historia de la ciudad de Jaén, el conjunto de edificios colindantes y la propia iglesia, con el fin de mostrar la evolución histórica y urbana de la capital desde sus orígenes hasta la actualidad, además de poner en valor el propio templo.

“Las actuaciones buscan la puesta en uso del edificio y que sea un espacio a disposición de la sociedad jiennense y también de todos aquellos que vengan a visitarnos a esta ciudad”, ha destacado el presidente de la Diputación, Francisco Reyes.

Este espacio, junto con el Centro Cultural de los Baños Árabes y el Antiguo Hospital de San Juan de Dios, formará parte de la propuesta sociocultural que se ofrecerá a la ciudad de Jaén y al resto de la provincia para cualquier tipo de evento.

“Hoy nos estamos dando cuenta de que Jaén recupera una parte muy importante de su alma”, ha dicho, emocionado, el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, para quien esta obra “es fruto de la apuesta por lo público del Gobierno de España en el marco del Plan de Recuperación”.

Por último, el alcalde de Jaén, Julio Millán, ha agradecido a la Diputación la ejecución de este proyecto “para recuperar un espacio que estuvo en riesgo de perderse nuevamente después de años de parálisis por parte de la Junta de Andalucía”. Se trata, a juicio del regidor jiennense, de “un edificio que se pondrá a disposición de toda la ciudadanía jiennense y que enriquecerá la vida social y cultural”.