El Ayuntamiento adquiere el inmueble de la fundadora del Señorío de Noalejo, que se incorporará al patrimonio municipal con fines turístico-culturales

MONTSERRAT RAYO

Hará quinientos años ya, que doña Mencía de Salcedo, dama principal de la Corte y de las más cercanas a la Emperatriz Isabel, la nieta de los Reyes Católicos, fundó el Señorío del Noalejo en una longuera llanilla de los Entredichos nombrados de Nohelexo o Nawalis. Como así rezaba el topónimo que tiempo atrás habían propuesto los de uno o los del otro lado de la frontera cristiano-musulmana.
Pronto se cumplirán esos cinco siglos y los días festivos en los que Noalejo se dispondrá a celebrar a lo grande, conmemorando que sin par y brava fue su fundadora y aguerridos los colonos y colonas que acudieron a su llamada, poblando estas tan bellas como tensas montañas entre la Sierra Sur y la Mágina.
Por fortuna, Noalejo cuenta, ya por décadas, con un alcalde que siente su tierra y su historia y apuesta por ella con todo el coraje y el cariño del que dispone, que no es asunto menor. Antonio Morales Torres, ha sabido enfocar el futuro de su localidad hacia el estudio e incorporación de los circuitos históricos, de los atractivos ecoturísticos y de los gastronómicos de los que disponen los Entredichos.
Hoy, la historia del presente se encadena con aquellos primeros sillares que la Señora puso en pie para alzar el ábside de su iglesia y aquel otro bello pero sobrio edificio que sería su Casa-Palacio, el que ella habitó por varias décadas tras ser licenciada de la Corte, ya en época de Felipe II.
En la mañana del martes 24 de marzo, tan digno representante de Mencía en la tierra, ha culminado, con el tiento y mesura que le caracterizan, la firma de las Escrituras de la más singular edificación que las gentes de Noalejo han sabido mantener, como así hicieron con la bella leyenda de la Señora de Noalejo.
Sabido es que el alcalde es un gran gestor del dinero público, como también es conocido que los noalejeños y noalejeñas son buenos economistas, de modo que el importe satisfecho a los hermanos Yeguas Bolívar: Enrique, Aracely, Josefa, Manuel y Ramona, que han sido los últimos propietarios y cuidadores del palacio, ha procedido de ayudas institucionales, como la Diputación Provincial de Jaén. Por cierto, la adquisición del inmueble ha tenido un coste de 140.000 euros y se ha financiado con cargo al Fondo de Cooperación Municipal de la Diputación Provincial.
De justicia es recordar la buena disposición y agrado de la que ha hecho gala Enrique, portavoz de estos propietarios y persona que junto con Antonio, el primer edil, habrán de pasar a la historia del pueblo por haber llevado a buen fin esta magnífica adquisición para uso y goce de los ciudadanos de Noalejo y de todos aquellos que sentirán la necesidad de aproximarse a conocer la tierra de la que se enamoró una dama a principios de la Edad Moderna.
A partir de hoy, el edificio se convertirá en un lugar polivalente de uso cultural, turístico y etnográfico, acogiendo dentro de él distintos quehaceres. Albergará el Archivo Histórico de Noalejo, la Biblioteca Municipal, algunas de sus salas se musealizarán para recrear la historia de doña Mencía y otros espacios servirán para acoger una colección de herramientas y útiles que han venido concurriendo en la gestación de Noalejo.
Cabe destacar la idea de incorporar dentro de la Casa-Palacio un pequeño parador, así como una propuesta innovadora del Alcalde, al inaugurar con el nombre de Zalla una de sus salas más nobles, con el fin de ubicar en ella un aposento dedicado a esta ciudad de Las Encartaciones de Vizcaya, que hospedará a los visitantes de aquella localidad, a la que en breve esperemos denominar Hermana, y de la que procedía la Señora de Noalejo.