Concentración en Jaén para pedir una mayor financiación para la Universidad de Jaén, con la participación del rector, Nicolás Ruiz

En torno a 300 personas han participado este miércoles 29 de abrtil en la plaza de Las Batallas de la capital jiennense en una concentración en demanda de mayor financiación y futuro para la Universidad de Jaén (UJA) convocados por la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Universidad jiennense. En la protesta han participado profesores y alumnos de los dos campus de la UJA, el de Jaén y el de Linares, representantes de organizaciones sociales y sindicales y dirigentes y simpatizantes de los principales partidos políticos con la excepción del PP y Vox.

“La Universidad de Jaén es el motor del futuro de la provincia, acoge y cuida nuestro talento, es desarrollo económico real para Jaén, es la mayor conquista social de Jaén y es la dignidad de nuestra tierra”, ha indicado Antonio Garrido, portavoz de la Plataforma, durante la lectura del manifiesto reclamando a la Junta de Andalucía mayor financiación para la UJA.

Garrido ha valorado el clima de unidad que se ha creado entre las universidades públicas andaluzas, aunque ha precisado que la reivindicación jiennense tiene una singularidad que va más allá de las reclamaciones que plantea la recién creada Red de Universidades Andaluzas por la Pública.

La Universidad de Jaén (UJA) es la que mantiene un conflicto más enconado con la Junta de Andalucía, un pulso que tuvo su punto más álgido el pasado verano tras el informe desfavorable de la Agencia para la Calidad Científica y Universitaria de Andalucía (Accua) para la impartición de los Grados de Inteligencia Artificial y de Ingeniería Biomédica en Granada y Jaén.

El rector, Nicolás Ruiz, que se abstuvo en la última reunión del Consejo Andaluz de Universidades (CAU) donde se aprobó un nuevo reparto de fondos, ha estado presente en la concentración de protesta en la plaza de Las Batallas. Ruiz valoró en días pasados la “voluntad de avances” en la financiación del sistema universitario público de Andalucía, pero ha pedido “huir del triunfalismo” ya que todavía queda camino por recorrer “para el cumplimiento íntegro y efectivo” del modelo y de los acuerdos firmados con la Junta.

Según el rector jiennense, sigue aún pendiente el reconocimiento no admitido por la Junta de Andalucía y posterior abono de la totalidad de las cantidades adeudadas del ejercicio de 2025 a las universidades públicas andaluzas, cuantificadas en casi 40 millones de euros, de los cuales casi 2,5 millones corresponden a la UJA.

Otra demanda de las universidades públicas es que se cumpla la partida de nivelación. “A pesar de que fuimos una de las instituciones más perjudicadas por la aplicación del modelo Velasco en el año 2022, por segundo año consecutivo, la UJA no recibe ni un solo euro de la partida de nivelación, ideada fundamentalmente para corregir aquellos desajustes”, indicó Ruiz.
Esta situación de infrafinanciación está provocando ya ajustes económicos en varias universidades, algunas de las cuales han advertido de dificultades para pagar las nóminas. 

“Este importante retraso nos sitúa en un escenario de inquietud y preocupación respecto a si se cubrirán los pagos ya realizados a los trabajadores. Es decir, es muy posible que, hasta finales de año, no podamos conocer si el resultado del análisis de costes de personal realizado se corresponderá con las cantidades que las universidades ya hemos abonado efectivamente a nuestros empleados”, señaló el rector de la UJA.

Precisamente, el comité de empresa de la UJA ha alertado de la “destrucción de empleo” en los dos campus de esta Universidad (Jaén y Linares) pues considera que  las medidas adoptadas por el equipo de gobierno suponen un incremento de la carga docente que podría traducirse en la pérdida de puestos de trabajo y en un debilitamiento de la investigación.

El comité advierte de un posible impacto a medio plazo en la calidad docente y en el relevo generacional, alertando de que jubilaciones futuras podrían no ser cubiertas. En su comunicado, califican la situación como “el mayor recorte autoimpuesto” en la historia reciente de la institución y reclaman la apertura de un proceso real de negociación.