El promotor de esta iniciativa, Antonio Funes, pone en marcha una campaña de donaciones para hacer posible esta iniciativa por segundo año consecutivo

Antonio Funes

Después de la experiencia vivida el verano pasado junto a estos niños de un orfanato de Ucrania, hemos decidido volver a intentarlo este verano con otro grupo de niños, para ello vamos a necesitar  la ayuda de de los donantes, para poder hacer realidad el sueño de estos niños,  que consiste en vivir unas merecidas vacaciones fuera del estrés provocado por vivir a caballo entre el orfanato y el búnker antiaéreo, que la injusta  guerra les ha traído

Hemos hablado con Lilia Polukovskaya, directora del orfanato de  Dovbyska (que el pasado año acompañó a un grupo de niños a un campamento en Jaén, que este verano se quiere repetir) y nos ha relatado el horror que viven estos niños, que se ven obligados a pasar muchas horas en los refugios como prevención de los ataques aéreos. Y llama la atención que en las clases de capacitación laboral, los niños ayudan a tejer redes y esteras protectoras para los soldados.

Y tanto Lilia como Anastasia, que fue la ucraniana que también acompañó a los niños al campamento de Jaén, desconfían del plan trazado por EEUU y Rusia para acabar con la guerra. “Una tregua bajo el disfraz de paz dará a los rusos la oportunidad de regresar en un par de años y finalmente conquistarnos y destruirnos”, aseguran.

“La guerra también tiene un impacto psicológico en los niños. Además de los ataques aéreos, cuando a veces pasamos 8-9 horas en refugios, los niños se ven afectados negativamente por las noticias de regiones donde hace especialmente calor, gran destrucción y víctimas, cuando presencian los entierros de los soldados caídos. Algunos tienen familiares en el frente. Uno de nuestros estudiantes (estaba en España) tenía a su padre reportado como desaparecido. Pero gracias a Dios me encontré en uno de los hospitales. Todos los días a las 9 de la mañana, el colegio guarda un minuto de silencio por los héroes caídos. Durante la lección, nos ponemos de pie, honramos la memoria y luego se toca el himno. En las clases de capacitación laboral, los niños ayudan a tejer redes y esteras protectoras para los soldados. Tejen pulseras patrióticas, llaveros y elaboran diversos souvenirs que enviamos al frente”, han indicado Lilia y Anastasia.