Luis E. Vallejo revitaliza, 33 años después, un proyecto que se fraguó como elemento iconográfico en la balconada hacia el mar de olivos
Monumento al olivo. 1993. Paseo de Jesús. Mirador de La Redonda de Porcuna. Ayuntamiento de Porcuna. Técnica: hormigón armado. Autor: Luis E. Vallejo.
«Han pasado 33 años desde que presenté al Ayuntamiento de Porcuna el denominado: «Proyecto de remodelación ambiental Monumento al olivo». Se trataba de habitar un espacio mágico pero vacío y residual de la maravillosa balconada hacia el mar incipiente entonces de olivos.
Hormigón armado. Hierro, piedra, cemento, áridos y un equipo humano y técnico municipal envidiable que resolvió una incertidumbre técnica: hacer moldes adecuados a unos troncos de olivo originales. Transmutar así la materia y fosilizarla. Convertir en leyenda e inventar un elemento iconográfico.
Treinta y tres años después, este sueño hecho realidad, se ha integrado en el devenir de todos. Y aquellos elementos extraños, retorcidos, comenzaron a bailar en la danza colectiva del futuro olivarero de esta tierra.
Todo un honor».








