Un Juzgado desestima la demanda interpuesta por la familia Guijarro por no acreditar debidamente sus propiedades expropiadas en Los Centenares

El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Jaén ha desestimado la demanda presentada por vecinos del conocido como valle de las Aldeas Perdidas de la Sierra de Segura, en Jaén, que esgrimían la titularidad de las casas y fincas que les fueron expropiadas en la segunda mitad del pasado siglo.

En concreto, el Juzgado da la razón a la Junta de Andalucía y tumba la reclamación presentada por la familia Guijarro, que reclamaba la titularidad de los bienes que le fueron expropiados en la aldea de Los Centenares al entender que no está debidamente identificada la finca.

“Existe un incumplimiento del deber de identificación de las fincas reclamadas y no existe prueba que justifique su superficie, delimitación, ubicación y linderos”, se expone en la sentencia a la que ha tenido acceso este medio.

El fallo concede legitimización a los demandantes para ejercer la acción reivindicativa como comuneros, pero también advierte de que no se ha llevado a cabo, de manera previa, el correspondiente deslinde de las fincas.

La sentencia ha sido recurrida en apelación por Enrique Guijarro y sus familiares al entender que se ha producido un error del tribunal en la apreciación de la identificación.

A mediados del siglo XX el Estado expropió las propiedades a más de 4.500 vecinos de estas aldeas, hoy ya abandonadas, para crear el Coto Nacional de Caza de Cazorla.

Los vecinos defienden que estas casas y tierras de cultivo han sido titularidad de sus familias desde tiempos inmemoriales y, de modo concreto, la familia Guijarro podía acreditar tal pretensión mediantes escrituras de propiedad.

La demanda interpuesta por la familia Guijarro demandaba a la Junta de Andalucía por ocupación ilegal de su finca desde mayo de 2022, acto que se llevó a cabo a través de la Consejería de Medio Ambiente.

 “Pedimos que se reconozca la historia real, que se respete su lucha por la justicia y se les permita reclamar el derecho a una vida digna, el mismo que les fue arrebatado a sus abuelos”, se decía en el manifiesto leído ante la sede de la Junta en Jaén en marzo del año pasado.

Entre las reclamaciones que plantean estos vecinos serranos se encuentran una apuesta decidida por un turismo simbiótico que potencie el turismo deportivo, gastronómico y cultural, comprometido con el medio ambiente.

Además, solicitan a la Junta la rehabilitación y señalización de los antiguos caminos de herradura, la habilitación de refugios para los senderistas mediante la restauración de algunos cortijos y la restauración de las aldeas de Los Centenares y El Miravete, para convertirlas en ecoaldeas, “que generen cultura y trabajo para muchas familias que no desean abandonar su tierra”.

También piden la restauración de la iglesia de Las Canalejas, uno de los lugares históricos más importantes de esta sierra, y que se promueve la construcción de un Museo de interpretación de las Aldeas Perdidas.

De igual forma, solicitan la rehabilitación y mantenimiento de las innumerables fuentes que atesora esta comarca, y la declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial de todas las eras empedradas de la Sierra de Segura, Cazorla y Las Villas.

Finalmente, reclaman un “apoyo decidido” a los emprendedores locales que apuestan por crear empleo, “como actuación imprescindible para evitar la pérdida del recurso más importante de la sierra: el serrano nativo”.

En marzo de 2023, el pleno de la Diputación Provincial de Jaén aprobó una declaración institucional para “honrar y reconocer la lucha de los serranos expulsados de las aldeas perdidas de la Sierra de Segura”.

La Diputación de Jaén pide que se reconozca la injusticia y el agravio histórico de las familias expulsadas de Los Centenares, Las Canalejas, El Miravete, Los Goldines, Las Huelgas y las aldeas y cortijos de la Sierra de Segura, durante el periodo 1951 a 1979.